ASTROLOGÍA MÉDICA

Primera Parte

Por: Bettina Marfetán

INTRODUCCIÓN:

Debemos saber que la Astrología Médica es de gran ayuda, no sólo en casos de enfermedad declarados, sino como medio para saber sobre la vitalidad del nativo,  y las tendencias marcadas en cuanto a sus puntos sensibles en el organismo. Muchas personas pasan años sufriendo por una enfermedad, son tratados por diferentes medios, viven haciéndose análisis de todo tipo, estudios, visitas a diferentes médicos especialistas, distintos tratamientos.

Lo que la Medicina Ortodoxa olvida muchas veces,  es que no es cuestión de quitar la dolencia del momento al paciente, o de mejorar su calidad de vida frente a síntomas y signos que éste presente en ese momento de  su vida, lo importante es ver que es lo que está provocando ese malestar o esa enfermedad, sus orígenes, que pueden ser tan diferentes a lo visible.

Para esto nos sirve la carta natal de la persona, para establecer justamente esta parte de la historia médica del nativo, ver cuales son sus puntos débiles y  que son los que realmente están ocasionando la enfermedad.

Tampoco podemos jugar a ser Dios o adivinos, sólo podremos aconsejar al consultante que vea con su médico o con un médico homeópata el problema que hemos detectado en su carta natal.

Los médicos ortodoxos no darán importancia a esto, pero sabemos que si insistimos lograremos que presten la debida atención.

Tema 1:

La carta natal, además de darnos la información habitual referente al nativo, es una clara imagen de la salud de la persona, sus áreas más sensibles.

Cada planeta, cada signo y cada elemento tienen su correspondencia con el cuerpo humano.

Podemos empezar por agrupar los signos por masculinos y femeninos, si son diurnos o nocturnos:

Aries: masculino-diurno                                        Libra: masculino-diurno

Tauro: femenino-nocturno                             Escorpio: femenino-nocturno

Géminis: masculino-diurno                                Sagitario: masculino-diurno

Cáncer: femenino-nocturno                        Capricornio: femenino-nocturno

Leo: masculino-diurno                                       Acuario: masculino-diurno

Virgo: femenino-nocturno                                  Piscis: femenino-nocturno

En cuanto a los elementos, tenemos que para cada grupo hay determinadas características generales, a saber:

Los signos de Fuego son calientes y secos (Aries, Leo y Sagitario) y representan la vida misma.

Nos hablan de un temperamento BILIOSO, o hiperasténico, de reflejos bruscos, tensión nerviosa acrecentada y funciones pulmonares y circulatorias bien desarrolladas. En general son fuertes en su musculatura, tienen tendencia a problemas digestivos y hepáticos. Pueden ser hipertensos porque eliminan poco, lo que también se traduce en calambres, neuralgias, y además podemos encontrar que las palpitaciones, pulso rápido y los escalofríos también están presentes.

El órgano más importante, el hígado.

En general comen mucho y no son exigentes a la hora de elegir la comida, requieren pocas horas de sueño.

El poco énfasis en los signos de Fuego da tendencia a disminuir la vitalidad física, al letargo, a la depresión.

Si al contrario, hay énfasis en estos signos, encontramos  generalmente que la persona no conserva su energía física.

Los signos de Tierra son fríos y secos (Tauro, Virgo y Capricornio) y como el mismo elemento lo indica, nos habla de lo sólido de nuestro cuerpo, como los huesos, además del sistema nervioso, aparato locomotor, tejidos.

Estos nativos pertenecen al grupo de temperamento NERVIOSO. Las características más sobresalientes: generalmente son delgados porque consumen poco alimento y son cuidadosos al momento de elegir que comer, también tiene dificultades para eliminar y en general su descanso no es bueno.

Tienen tendencia pues, al insomnio, anemia, inestabilidad cardiaca.

El poco énfasis en signos de Tierra hace que el nativo no preste atención al cuerpo físico, y si es al contrario, el nativo cuidará de sus necesidades físicas, muchas veces exagerando en este sentido si tiene Virgo o la casa 6 fuerte.

Los signos de Aire son calientes y húmedos (Géminis, Libra y Acuario) nos hablan de los elementos gaseosos del organismo, también de vasos sanguíneos.

Pertenecen al temperamento SANGUÍNEO, tienen tendencia a la obesidad ya que son afectos a la buena comida y a dormir bien.

Tienen buena eliminación y tienden a problemas respiratorios, a problemas circulatorios, reuma, arteriosclerosis y gota, por lo que es recomendable que estos nativos tengan la constancia de hacer ejercicios (cosa muy difícil).

El poco énfasis aquí, nos está señalando un  sistema nervios débil y dificultad al momento de comunicarse, como tartamudeo nervioso.

En cambio si hay énfasis pueden desarrollar tics o espasmos como resultado  de un sistema nervioso recargado y problemas respiratorios.

Los signos de Agua son fríos y húmedos (Cáncer, Escorpio y Piscis),  y como lo indica el mismo elemento nos habla de los líquidos del organismo, por tanto representa el aparato digestivo, genital, linfas, orina, sangre, etc.

Pertenecen al temperamento LINFÁTICO. Estos nativos no necesitan muchas horas de sueño,  tienen sudoración en manos y pies, también son propensos a la hipertensión arterial, asma y además sufren de hipersecreción estomacal y salival.

Cuando hay poco énfasis de estos signos, la persona tendrá problemas al expresar sus emociones, y tendrá tendencia a tener disminución en los fluidos del cuerpo, lo que puede llevar a acumular toxinas, por lo que es recomendable que se hidraten adecuadamente para suplir esta carencia.

En caso contrario, son  sumamente sensibles,  retienen líquidos.

Las cuadriplicidades nos aportan más información:

Aries/Libra Cancer/Capricornio

Son los signos cardinales y nos hablan de la VITALIDAD y de la actividad. Su influencia está presente en el temperamento y en la constitución física del nativo, así como en el desarrollo de las enfermedades que pueda padecer. Las personas con un énfasis en signos cardinales será propenso a curarse en forma rápida, pero también las recaídas lo serán, su temperatura corporal sufrirá variaciones, etc. También son personas propensas a accidentes por ser impulsivos e imprudentes y no son muy cuidadosos de su salud.

Tauro/Escorpio Leo/Acuario

Son los signos fijos y nos hablan de la ESTABILIDAD (por ser fijos) en la salud del nativo.

En general son personas fuertes, sólidas. Si hay un énfasis de signos fijos nos encontramos frente a un nativo que le costará curar sus enfermedades y tendrá tendencia a que alguno de sus males se vuelva crónico.

Vemos también que estas personas dosifican mejor su energía que en el caso de los signos cardinales que se agotan más rápidamente.

Géminis/Sagitario Virgo/Piscis

Son los signos mutables y nos hablan de INESTABILIDAD, su resistencia es baja, aunque las enfermedades no son demasiado fuertes, si sufren de molestias, su salud no es para nada estable y se contagian con facilidad.

Estos nativos pueden tener problemas de sueño y digestivos.

Tema 2:

Patología de los Signos. Extraído del libro Manual de Astrología Médica de Geza Back de Surany, ediciones Indigo.

ARIES:

Anatomía: gobierna la cabeza, huesos del cráneo y cara a excepción de la nariz, dientes de la mandíbula superior, el cerebro, los ojos, la musculatura motriz y en general todos los sentidos, sobre todo la vista.

Patología: jaquecas, neuralgias, dolor de muelas, vértigos, insomnios, meningitis, encefalitis, congestiones cerebrales, anemias, fiebres, inflamaciones, heridas y operaciones en la cabeza y en la cara.

TAURO:

Anatomía: cerebelo, paladar, maxilar inferior, orejas, oído, lengua y lenguaje, laringe, glotis, epiglotis, faringe, cuerdas vocales, la voz, amígdalas, tiroides, parte superior del esófago, garganta, nuca, el cuello con las 7 vértebras cervicales, y en los niños también la glándula timo.

Patología: dolores de garganta, anginas, difterias, amigdalitis, laringitis, abscesos en la garganta, paperas, estados de Basedow, la enfermedad de Pott, sofocaciones, defectos de la lengua, mutismo, sordera, heridas en el cuello, tortícolis, fístulas y tumores en el cuello, ántrax, tuberculosis de los huesos, desmineralización, enfermedades del crecimiento, otitis, mastoiditis y dolores de muelas.

GÉMINIS:

Anatomía: espalda, clavículas y omóplatos, brazos, húmero, cubito y radio, puños y manos, y todos los músculos que les corresponden, así como los pectorales, el conjunto del aparato respiratorio, traquearteria, bronquios y costillas superiores, sistema nervioso periférico, en particular el tacto.

Patología: enfermedades del sistema nervioso, neurastenia, manías, locura, enfermedades de las vías respiratorias y de los pulmones, bronquitis, neumonía, pleuresía, asma, tuberculosis, enfisema, lesiones de los miembros y de los huesos citados.

CANCER:

Anatomía: los pulmones, el busto, el pecho, los senos, las costillas, los cartílagos costales, el esternón, los músculos intercostales y del diafragma, el estómago, el hígado y la región epigástrica, todo el aparato digestivo, la saliva y la leche materna.

Patología: pleuresía, congestión pulmonar, tuberculosis de los pulmones, mamitis, obstrucción láctea, úlceras y cáncer de senos, todas las enfermedades de la digestión, empacho, dispepsia, ptosis estomacal, peritonitis, hiperclorhidria, hipersecreción salival, trastornos hepáticos, hipertrofia del hígado, úlceras y cánceres de estomago y de hígado.

LEO:

Anatomía: el corazón, la aorta, las arterias coronarias anteriores y posteriores, la espalada y sus músculos, la espina dorsal, las vértebras dorsales, la médula espinal y los centros nerviosos superiores.

Patología: enfermedades del corazón y de las arterias citadas, angina del pecho, asistolias, eneurisma del corazón, endocarditis, miocarditis, hipertrofia del corazón, pericarditis, palpitaciones y embolia, fiebres, dolores y lesiones de la espalda y de la columna vertebral, las enfermedades de la médula espinal, ataxia locomotriz, meningitis cerebroespinal, parálisis infantil, tabes, enfermedad de Little, siringomielia y mielitis con atrofia muscular.

VIRGO:

Anatomía: el vientre, abdomen, los intestinos, apendicitis, la matriz, vesícula biliar, el bazo, peritoneo, sistema nervioso simpático, absorción y asimilación de los alimentos.

Patología: estreñimiento, colitis, enteritis, disentería, cólera, fiebre tifoidea, intoxicación, oclusión intestinal, apendicitis, peritonitis, úlceras, cáncer de intestinos, fibromas, úlceras y cáncer de matriz, metritis y trastornos neurovegetativos y aquellos que afectan las mucosas.

LIBRA:

Anatomía: sistema nervioso en general, los riñones, glándulas suprarrenales, región lumbar, aparato urinario, órganos genitales internos y sistema vasomotor.

Patología: trastornos y enfermedades de los riñones, vesícula y órganos genitales internos, nefritis, cálculos renales, catarro de riñón, cólico nefrítico, catarro de vejiga, uremia, tendencias edematosas, riñón flotante, cáncer y tuberculosis de riñón, enfermedades de los ovarios, salpingitis, diabetes y lumbago.

ESCORPIO:

Anatomía: los órganos genitales externos y el aparato urinario, región iliaca, ano, recto, la nariz y el olfato, la menstruación, excrementos líquidos, glóbulos blancos de la sangre, órganos de reproducción (espermatozoides)

Patología: enfermedades venéreas, blenorragia, sífilis, orquitis, vaginitis, prostatitis, tuberculosis de los testículos, hernias, tumores, fístulas y cáncer de vagina, recto hemorroides, escorbuto, estreñimiento, herpes, prurito anal y vaginal, castración, enfermedades y lesiones de la nariz, sinusitis, inflamación de las mucosas nasales y resfriados.

SAGITARIO:

Anatomía: vías respiratorias y sistema nervioso, vasomotor y arterial. Domina sobre las caderas, muslos, el sacro, el cóccix, el hueso iliaco y los músculos aferentes.

Patología: debilidad pulmonar, tuberculosis, trastornos nerviosos y del sistema vasomotor y arterial, las congestiones hepáticas, los reumatismos, las ciáticas, coxalgias, luxaciones de las caderas, la gota, tendencia pletórica, heridas por armas de fuego y por animales de gran tamaño.

CAPRICORNIO:

Anatomía: esqueleto, huesos, cabellos, uñas, piel, rodillas, articulaciones en general, dientes y parte superior de la cara.

Patología: enfermedades y lesiones de los huesos, deformación de los miembros, tuberculosis de los huesos, caries dental. caída y enfermedad de los cabellos, luxaciones, anquilosis, reumatismos articulares,  artritismo y derrames sinoviales, enfermedades cutáneas, dermatosis, urticaria, prurito, eczema, impétigo, lepra, erisipela, disminución de la química fisiológica, la parálisis, esclerosis en placa y las jaquecas.

ACUARIO:

Anatomía: rige la circulación de la sangre, la columna vertebral y médula. Domina sobre los centros medulares, médula ósea, sistema nervioso, piernas, entre las rodillas y los pies, pantorrilla, tibia y peroné, corva y tobillo.

Patología: trastornos y enfermedades de la circulación, las cardiopatías arteriales, hiper o hipotensión, arteriosclerosis, envenenamiento de la sangre, várices, úlceras varicosas, flebitis, enfermedades nerviosas, trastornos medulares, parálisis de origen espinal, accidentes y lesiones en las piernas, esguinces y calambres.

PISCIS:

Anatomía: aparato glandular, ganglios, vasos linfáticos, tejidos linfoides, mucosidades, intestinos, pies y líquido seroso pleural.

Patología:  coriza, resfriados crónicos, tuberculosis, pleuresía, trastornos circulatorios, diabetes, uremia, intoxicaciones,  alcoholismo, gota, obesidad, enfermedades nerviosas, neurastenia, locura, elefantiasis, deformidades, y sudación excesiva de los pies e higroma.

Se debe tener en cuenta que LOS SIGNOS OPUESTOS SON SIEMPRE COMLEMENTARIOS.

Copyright © 2002 Horus Astrología.

Copyright © 2002 Bettina Marfetán - Astróloga

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